Los diez mandamientos

     1º Amarás a Dios sobre todas las cosas

     No podía apartar la vista de las lenguas de fuego que trataban de escapar por las ventanas. Era su misión y la había cumplido sin dudar. Dios llamó a Abraham y le pidió que sacrificase a su único hijo aunque luego lo paró a tiempo. A él no lo paró. Eso debía de conferir a su cometido de una sublime importancia. La policía, los bomberos, los médicos… todos lo miraban como si estuviera loco. Pobres ignorantes.

"Moisés con los diez mandamientos" de Rembrandt

“Moisés rompiendo las Tablas de la Ley” de Rembrandt

     2º No tomarás el nombre de Dios en vano

     —Lo juro.

     A Ernesto le temblaba la voz al pronunciar aquellas dos palabras con la mano puesta sobre la Biblia. Desde niño le inculcaron que jurar en falso podía llevarle directo al infierno. Por eso decidió dejar clara su postura desde el principio.

     —Quiero acogerme a la quinta enmienda.

     El fiscal le echó una mirada de arriba abajo y después sonrió.

    —Hijo, creo que has visto demasiadas películas americanas. Esa enmienda es sobre la constitución de Estados Unidos. Hasta donde yo sé, estamos en España.

     —¿Y lo de tener derecho a permanecer en silencio?

     —Aquí también tienes la posibilidad de no declarar en tu contra. Es una opción aunque yo soy más de refranes que de películas.

     —¿Y eso que quiere decir?

    —Que conozco muchos. Por ejemplo, “cuando el río suena, agua lleva”; “quién a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”; “el que juega con fuego se quema” y uno de mis preferidos:“el que calla otorga”.

     3º Santificarás las fiestas

     Esa mañana de domingo había acudido a misa como cada festivo desde que tenía memoria. Sólo una vez se le ocurrió faltar para ir a visitar a Lucía, la niña de ojos verdes que vivía al otro lado del pueblo. Cuando regresó a casa se encontró a su padre en la puerta con el cinturón quitado. A la vez, su madre hacía pastelillos de nata y frambuesa en la cocina. Parecía que nada de lo que allí ocurría tenía que ver con ella.

     4º Honrarás a tu padre y a tu madre

     Sus labios perfilados se contrajeron, dejando escapar un silbido corto. Ernesto se dispuso detrás de la puerta con el rifle en la mano. El sudor corría por su frente como un océano de remordimientos. “No pienses en ello. No hay otra solución”. Observaba la escopeta con solemnidad, casi con disimulo. “Si papá supiera lo que aquella cosa de su propiedad iba a hacerle”.  El ruido potente y firme del arma dio paso a un río de sangre por el suelo. No le impresionó. Son demasiadas las veces que ese reguero le perteneció a él.

     5º No matarás

     Su madre salió de la cocina y se quedó mirando la escena. No mostró ninguna emoción concreta pero se dirigió al teléfono para llamar a la policía. Ernesto no había decidido qué iba a pasarle, no obstante en ese momento volvió a sentir un impulso que él relacionaba con la voz de Dios. Ella había sido igual o peor que su padre, volviendo la mirada y permitiendo todo lo que sucedía bajo aquel techo. Recargó el arma.

Carátula de la película "Los diez mandamientos"

Carátula de la película “Los Diez Mandamientos”

6º No cometerás actos impuros

     Los dos cuerpos sin vida permanecían en el suelo del pasillo. Toda la casa estaba maldita. Ernesto se dirigió a la habitación principal. Por allí habían pasado montones de putas y rameras con las que su padre se divertía. Luego todo lo arreglaba con ir al cura y confesarse. Cogió el bidón de gasolina que llevaba preparado y lo vertió sobre las sábanas azul cobalto.

     7º No robarás

     Antes de encender el mechero abrió la mesilla de noche. Allí había una pequeña caja fuerte que contenía el dinero que su padre sisaba de donde podía y después utilizaba para fiestas y vicios, mientras él no estrenaba unos pantalones desde hacía años. La guardó con cuidado en una mochila donde ya antes había dispuesto sus objetos personales. Todo lo que consideraba importante cabía en un espacio así de reducido. Sabía que aquel no era dinero limpio pero, al fin y al cabo, él no lo había robado y ahora formaba parte de su herencia.

     8º No dirás falso testimonio ni mentirás

     El abogado de oficio le aconsejó que se declarase culpable y quiso alegar que padecía algún problema mental a causa de los malos tratos familiares. Sin embargo, Ernesto se sentía inocente y cuerdo. Había sido designio divino y él sólo era la mano ejecutora. Si afirmaba su culpabilidad sería una patraña, estaría dándose una importancia que no le correspondía. Por ello prefería no declarar aunque al final no le quedó más remedio. Debía explicar cuál era la verdad de aquella situación.

     9º No consentirás pensamientos ni deseos impuros

     —Su padre le pegaba con frecuencia, le insultaba y le humillaba continuamente. ¿Es eso cierto?

     —Sí, así es.

     —Eso sucedió a lo largo de veinte años y usted nunca hizo nada en su contra. Se mostraba como un hijo obediente.

     —Procedía como indica la iglesia que debo hacerlo, siguiendo los mandamientos de la ley de Dios.

     —¿Y qué cambió?

     —Ese mismo Dios me llamó y me pidió que acabara con ellos.

     10º No codiciarás los bienes ajenos

     <<Aquella noche regresé de trabajar un poco más tarde de lo habitual, a eso de las 8. Oí ruidos en el salón y pensé que ya debía de estar mi padre con otra fulana. El grito de una voz conocida me hizo entrar en el cuarto.

Encontré a papá borracho tratando de forzar a Claudia, mi novia. Había intentado por todos los medios que nunca apareciese por allí pero ese día había ido a verme para darme una sorpresa. Estaba medio desnuda, con un pecho al descubierto y un golpe en la cara. Al percatarse de mi presencia, papá la soltó. Ella se vistió como pudo y abandonó la casa. En ese preciso momento la voz de Dios sonó fuerte y clara en mi cabeza y me otorgó la misión que debía cumplir. Y eso hice. Amén>>.

 

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Categorías: Relatos | Etiquetas: , | 2 comentarios

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2 pensamientos en “Los diez mandamientos

  1. davidrubios

    El relato es sencillamente brutal. Saludos

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    • ¡Muchas gracias David! Fue un poco un experimento de enlazar la historia con cada uno de los mandamientos. Me alegro de que te haya gustado :). Por cierto, he conseguido por fin poner un comentario en tu blog, aunque no lo consigo con ningún perfil, no sé si será por el navegador…Saludos para ti también.

      Me gusta

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